FEBRERO 2002   REGION    

Carminatti:
un estadio
de primera

El ascenso de Olimpo a primera división demandará la modernización y ampliación del estadio Roberto Carminatti, inaugurado hace ya 60 años, para alcanzar una capacidad máxima de entre 17.000 y 22.000 espectadores.
Ledo explicó a "Familia Cooperativa" que la intención es alargar las dimensiones del campo de juego de 95 a 102 metros de largo, hacia calle Chile.
También sobre esa arteria se construirá una bandeja, con capacidad para 5.000 o 6.000 personas, que volará 3,5 metros sobre la línea municipal, mientras que la de calle O’Higgins saldrá unos 2 metros y podrá contener unos 5.000 espectadores. Las plateas, en tanto, podrían ampliarse a 2.000 o 2.500 localidades.
"Levantar las dos tribunas de cemento requerirá una inversión entre 200 a 220 mil dólares, sin contar honorarios profesionales. A esto deberá agregarse el costo de otras instalaciones como boleterías, baños y pensión", sostuvo el titular de la entidad aurinegra, quien adelantó que la intención es comenzar los trabajos a partir del corriente mes de febrero.
Aún se analiza si en la actual tribuna de madera que da sobre la avenida Colón se construirán plateas bajas, palcos o tribunas.


OLIMPO, EN LA
CIMA DE LA GLORIA

Luego de una brillante campaña, Olimpo de Bahía Blanca logró coronarse campeón del torneo apertura del Nacional "B" y ascender a la Primera División. Ahora ya son muchos los bahienses y habitantes de la región que sueñan con presenciar los partidos de la escuadra aurinegra con Boca, River, San Lorenzo, Rácing e Independiente, entre otros poderosos equipos del fútbol argentino.

Se iniciaba la calurosa noche del 27 de diciembre pasado en Bahía Blanca cuando el árbitro internacional Héctor Baldassi hizo sonar su silbato y Olimpo lograba la mayor hazaña futbolística de un equipo en la región: ascender a la primera división del prestigioso fútbol argentino.
Todo fue alegría y euforia entre los 11 mil espectadores que colmaron el estadio Roberto Carminatti, quienes dieron rienda suelta a la emoción de haber obtenido el apasionante y competitivo certamen de la "B" Nacional, luego de vencer por un categórico 4 a 0 a Instituto de Córdoba.
La coronación se tradujo en un interminable festejo colmado de banderas aurinegras, papelitos, fuegos artificiales, cánticos, abrazos y las sinceras lágrimas de quienes sintieron haber tocado el cielo con las manos, dejando atrás la angustia por evitar el descenso.
El resonante éxito deportivo superó a los logrados en esta ciudad por los clubes de Ingeniero White: Huracán, en los Nacionales de 1968 y 1971, y Puerto Comercial en 1974, y por la misma entidad aurinegra en 1984 y su participación en la Liguilla Prelibertadores de 1986.
Las claves residieron en la disciplina táctica y el sacrificio colectivo evidenciados a lo largo de cada cotejo por los integrantes del plantel.
Sin embargo, una buena cuota de la efectividad
-tanto en el arco contrario como en el propio- residió en la columna vertebral que conformaron el arquero Julio César Gaona, el líbero Mauro Sebastián Laspada, el experimentado volante Ceferino Tomás Ariel Díaz y los delanteros José "Cachi" Zelaya y Roberto "Fito" González.
No menos importante resultó el desempeño de Gustavo Julio Alfaro, quien desde la dirección técnica movió los hilos del equipo con minuciosa pulcritud táctica, logrando ensamblar a los numerosos refuerzos que llegaron para armar un plantel con pretensiones.
El rafaelino, de 39 años y anterior paso por Quilmes y Atlético Rafaela, entre otros clubes, impuso su personalidad a la hora de ordenar la escuadra desde la mitad de cancha hacia atrás, con volantes combativos que mostraron una gran dinámica y tres hombres en la última línea (un líbero y dos stoppers), con los cuales conformó un esquema defensivo escalonado y puntillosamente aceitado para sostener el desenvolvimiento equipista.
Al ser consultado sobre las claves que abrieron el camino hacia el éxito, Alfaro hizo alusión a la perseverancia, humildad y ambición puestas de manifiesto por sus dirigidos.
"Me sorprendió que no se conformaran con nada. Ganaban un partido afuera y ya se ponían a pensar en el próximo. Ese inconformismo fue el que nos dio un empuje tremendo en momentos decisivos", dijo, para luego señalar que a un equipo del interior todo le cuesta el triple.
"Sin chapa ni pasado, pero con ganas y convencimiento, pudimos revertir la historia", aseguró.
No menos relevante resultó la labor del presidente de la institución deportiva, Jorge Manuel Ledo, quien acertó en la designación de Alfaro como técnico y diseñó el andamiaje económico necesario para acometer una empresa de semejante envergadura.
A principios de año su optimismo pareció desmedido cuando llegó a vaticinar que Olimpo jugaría la final con Instituto de Córdoba en el Carminatti, pero luego el milagro pareció posible y finalmente se hizo realidad.
"Lo dije porque me gustó el equipo y en la pretemporada, en Mar del Plata, pude comprobar la seriedad con la que trabajaba el cuerpo técnico y el sacrificio que hacían todos los jugadores", comentó.
Explicó que el costo de la campaña pudo ser afrontado con un poco de audacia, una buena cuota de ingenio y, también con un poco de suerte.
"Nos ayudó la campaña del plantel, las oportunidades que Olimpo fue televisado y la óptima esponsorización. Además nos sentimos más desahogados porque la AFA se hizo cargo de las deudas anteriores. Con los 240 mil dólares de premio por el ascenso garantizamos el pago de sueldos hasta junio, siempre y cuando los jugadores no se vayan a jugar a otro club", expresó.
En cuanto al futuro en Primera A, mientras Alfaro se pronunció por no equivocar el diagnóstico y encarar este nuevo desafío con el mayor profesionalismo y seriedad para que Olimpo no tenga un paso efímero, Ledo señaló que aún queda mucho tiempo por delante.
"Hace tres años, al hablar de costos, los presidentes de los clubes de Primera que tenían los mismos objetivos que nosotros hablaban de 4 millones de pesos anuales en todo concepto, pero eran otras épocas. Creo que hoy, como está el país, saldrá mucho menos y los jugadores se están empezando a inclinar por aquellos clubes que cumplen antes que por los que prometen", explicó.